domingo, 20 de mayo de 2012

IDENTIFICAR PROBLEMAS DE APRENDIAZAJE EN LOS NIÑOS.

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Problemas de aprendizaje en los niños y recomendaciones.
Los problemas de aprendizaje se detectan en los niños cuando estos presenta dificultades para memorizar, comprender, escribir o tienen hiperactividad. Por medio de una prueba de inteligencia se determina el retraso en su aprendizaje.
Muchas de estas dificultades son tratadas por especialistas y por fortuna Bucaramanga cuenta con centros especializados en el tema.
Con el propósito de brindar información sobre estas falencias en el estudio de los niños y adolescentes, Gente de Cabecera habló con la docente de básica primaria del Instituto de Problemas de Aprendizaje, IPA, Nohemí Melo Suárez, quien nos habló sobre las soluciones frente a estos problemas.
“Son niños que tienen retardo mental leve, dislexia, dificultades en ortografía, déficit cognitivo, problemas sicológicos y de comportamiento asociado con hiperactividad y agresividad. Cuando el menor ingresa al instituto se hace una valoración integral para saber cómo está el niño en lo cognitivo. Se determina la terapia a partir de la valoración que puede darse cuando no hablan bien ni manejan el espacio o requieran de atención sicológica y terapia física”, dijo la docente.
Estas clases se caracterizan por tener un proceso distinto para la enseñanza a los niños, que depende si el problema cognitivo es más complejo y si les cuesta asimilar los conocimientos.
“Se toman estrategias para una metodología atrayente porque fácilmente se distraen o dejan una actividad por hacer algo diferente, entonces es necesario recurrir a actividades cortas e interesantes”, aseguró.
Síntomas
• Cuando el niño pierde evaluaciones y a pesar del re-fuerzo reiteran las fallas.
• No se le entiende lo que escribe porque omiten o con funden letras.
• Por muy sencilla que sea una actividad no alcanzan a comprender como debe realizar.
Recomendaciones
• Los padres de familia deben estar en contacto permanente con los docentes y pedirles colaboración.
• Dar indicaciones claras, precisas y cortas a los niños.
• Cuando tiene atención dispersa se le debe hablar de frente para que miren a los ojos.
• Establecer horarios y ubicar un lugar específico con buena luz y ventilación donde no haya elementos distractores para hacer las tareas.
• Estar pendiente de los avances del niño, no descuidarlo.
• No dejar que vea tanta televisión. Enseñarle que se levante, bañe, se vista, cepille y tienda la cama.
• Si se le diagnosticó es hiperactividad hay que darle momentos de descanso.
• Léale cuentos cortos y motívelo para que hable más.
• Revísele los cuadernos, dialogue y tenga confianza para que le cuenten todo.
• Motívelo para que practique algún deporte que le ayuda a bajar los niveles de agresividad y hacer manualidades con pintura, plastilina y crayolas.
Documento publicado por Vanguardia Liberal.



 

GIMNASIA PARA LA INTELIGENCIA


 LAS PERSONAS CON TRABAJOS SIMPLES Y MONOTEMATICOS SUFREN UNA DISMINUCION DE SU COEFICIENTE INTELECTUAL.

NEUROCIENCIA Crece la evidencia de que el coeficiente intelectual sería como un músculo, que si se entrena, puede convertir a una persona normal en alguien por encima del promedio. 
La mayoría ha vivido con la idea de que la inteligencia es algo que se obtiene en el momento de la concepción y nunca cambia, así como tener ojos azules o ser de piel morena. En esa repartición genética, a unos les va mejor que a otros, mientras que un número muy reducido tienen la suerte de sacar 'full house' y ser adultos con mentes extraordinarias como las de Albert Einstein o Steve Jobs.

Pero recientes estudios han demostrado que el coeficiente intelectual (CI), o IQ, por sus siglas en inglés no es fijo sino maleable, y que estos cambios se dan en diferentes épocas de la vida según la experiencia personal. Así, este coeficiente puede tanto aumentar, si el individuo aprende y se enfrenta a retos nuevos, como disminuir, si por el contrario deja de usar el cerebro. Según la psicóloga Annie de Acevedo, los estudios muestran que puede haber una fluctuación de hasta 20 puntos.

Con el CI muchas instituciones han logrado medir la inteligencia de un individuo. Este se determina a través de una serie de exámenes diseñados para analizar sus habilidades espaciales, lingüísticas y matemáticas, así como la capacidad de memoria y razonamiento. Es un concepto controvertido, pero se utiliza ampliamente para predecir el desempeño futuro de los estudiantes y empleados. Un coeficiente de menos de 90 es bajo y entre 90 y 110 es considerado normal. Los superdotados tienen un puntaje de 140 y los genios llegan a tener hasta 160 puntos.

Pero un reciente estudio publicado en la revista Nature ha replanteado la inteligencia como un rasgo estático. Lo hicieron científicos del University College London y consistió en pedirles a 33 jóvenes con un CI entre 90 y 140 que se sometieran a un examen estándar de inteligencia, que repitieron cuatro años después. Al cabo del tiempo, los científicos observaron que un quinto de los participantes subió el desempeño 15 puntos o más en alguna de las habilidades que se midieron y lo bajó en otro. Uno de los adolescentes, por ejemplo, cuyo CI en las aptitudes verbales era 120 a los 13 años, subió a 138 a los 17, mientras que en otro aspecto bajó de 103 a 85. Más sorprendente fue el caso de un participante cuyo coeficiente subió 21 puntos y "un cambio de 20 puntos es mucho", -dice Cathy Price, directora de la investigación-. "Es tan extraordinario que puede hacer pasar a alguien de la categoría de inteligencia normal al estatus de superdotado", agrega.
Los expertos siempre han creído que este tipo de fluctuaciones son errores en la medición o se deben a que el individuo no estaba en su mejor momento cuando tomó la prueba. Pero en este caso, las mediciones se cotejaron con imágenes funcionales del cerebro y por primera vez se observó que el aumento o la caída de estos índices coincidían con cambios en las áreas del cerebro responsables de las funciones que se medían. Aunque no se sabe lo que generó estos cambios, muchos creen que son resultado de experiencias de aprendizaje.

Este estudio coincide con otros hechos anteriormente en los que se ha demostrado que el cerebro cambia con la experiencia y que las conexiones entre las neuronas aumentan con más actividad cerebral o disminuyen cuando no se usan. Andrés Osuna, psicólogo y director de Rectamente, confirma que el CI puede cambiar con el tiempo y aumentar o disminuir con el estilo de vida. "Si se usa el cerebro, se adquieren puntos adicionales y si no, se pierden". Según un artículo publicado en The Wall Street Journal, se han hecho estudios con personas que aprenden a tocar un instrumento, con taxistas londinenses que estudian mapas e incluso con guerrilleros colombianos que aprenden a leer, y todos han mostrado cambios cerebrales relacionados con la práctica.

Pero algunas de estas actividades solo dan una mejora temporal. Por eso los especialistas han tratado de determinar qué tipo de actividades maximizan las funciones del cerebro a largo plazo. Osuna señala que es posible entrenar el cerebro a través de un proceso conocido como neurofeedback, mediante el cual el individuo está conectado a electrodos que miden la producción eléctrica de la corteza cerebral mientras este hace ciertos ejercicios mentales. Este proceso, dice Osuna, ayuda a incrementar en por lo menos 15 puntos el CI de una persona. "Esto se traduce en una mejora sustancial en la memoria, en la atención y en la velocidad para aprender algo nuevo", señala el especialista. Para esto se requiere de un protocolo formal que dura 20 sesiones, y Osuna asegura que es equivalente a ir al entrenamiento que tiene un deportista de alto nivel para estar en su mejor punto en la competencia.

Pero hay también maneras sencillas de obtener resultados parecidos. Aunque no parece muy atractivo, tener un trabajo en el que las relaciones interpersonales son complejas, en el que hay que elaborar sistemas y manejar problemas complicados, ayuda a mejorar el desempeño en las pruebas de inteligencia, según encontró un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos.

Aprender una actividad también es una fuente de estímulo para el cerebro. Un estudio hecho en la Universidad de Hamburgo con 20 adultos que aprendieron a hacer malabares mostró un aumento en su materia gris. Pero esta volvió a su nivel inicial una vez los entrenamientos se detuvieron, lo que demuestra que no se puede bajar la guardia en este campo. La clave es seguir entrenando, pues en la mayoría de casos se ha visto que cuando el aprendizaje cesa, también se detiene el cambio cerebral.

Y no usar el cerebro tiene sus consecuencias. Los estudios confirman que la gente que tiene trabajos simples, monotemáticos, que requieren muy poco razonamiento, tienden a tener un declinar en su inteligencia. El abuso de sustancias psicoactivas también perjudica el desempeño del cerebro y enfermedades como la depresión producen una baja en estas capacidades debido a que "la falta de motivación hace que la persona no sienta curiosidad ni interés por ningún tema", dice Osuna. Las personas jubiladas también tienen un riesgo pues no se involucran en actividades nuevas porque tienen arraigado aquello de que "loro viejo no aprende a hablar". "El mantenimiento es usar el cerebro, leer, escribir e involucrarse en aprendizajes así sean no formales", dice Osuna.

Tampoco se puede echar en saco roto tomar lecciones de música, pues según encontró Glenn Schenllenber, psicólogo de la Universidad de Toronto, cada seis años de entrenamiento en este campo da un aumento de 7,5 en el CI. Otro estudio realizado en la Universidad de Kansas mostró que los músicos que entrenan y son activos por más de una década tienen altos puntajes de CI incluso en la tercera edad.

Lo más interesante de estas investigaciones es que dan al traste con la vieja idea de que la inteligencia es un rasgo inmodificable. Ahora, tal y como señala Robert Sternberg, experto en el tema de la Universidad de Oklahoma, con la cabeza sucede lo mismo que con el ejercicio físico: "Aquellos que son activos mentalmente se van a beneficiar. Y los sedentarios cerebrales van a pagar un precio intelectualmente".

Cómo ser más inteligente

Cinco recomendaciones de Andrea Kuszewski, terapeuta del comportamiento, para aumentar el CI.

1) Busque la novedad: aprenda actividades nuevas que involucren el cerebro. Expanda sus horizontes.

2) Rétese a sí mismo: una vez logre dominar un tema o una actividad, siga con otra.
3) Sea creativo: asocie ideas que parezcan remotas, piense diferente, genere nociones originales.

4) Hágalo de manera difícil: aunque la vida se centra en hacer las cosas fáciles, la mejor manera es ponerle tareas complicadas al cerebro, como por ejemplo, descifrar mapas en lugar de confiar en el GPS.

5) Redes: de nada sirve saber mucho si no se tienen relaciones interpersonales para intercambiar el conocimiento. Lo bueno es que si está siguiendo los cuatro primeros consejos, lo más probable es que esté construyendo esas redes.

ARTICULO PUBLICADO EN EL PERIODICO EL TIEMPO,DE SUMA IMPORTANCIA EN EL PROCESO DE APRENDIZAJE,PARA SER TENIDO EN CUENTA POR LOS EDUCADORES.

EL CEREBRO Y EL APRENDIZAJE

El cerebro y el aprendizaje
Sin duda alguna, los padres de familia y los educadores quisiéramos saber cómo promover y desarrollar en nuestros hijos y nuestros alumnos, todas las habilidades y las capacidades que se requieren para lograr en ellos el máximo aprendizaje y la mayor felicidad posibles, a fin de que se convirtieran en unos ciudadanos plenamente realizados y exitosos, tanto durante su etapa educativa en el colegio y en la universidad, como en el ejercicio de sus actividades familiares, laborales y profesionales a lo largo de toda su vida.

Lo anterior pareciera un sueño, una ilusión, una utopía o una quimera, propia de ángeles y no de seres humanos, inalcanzable para nuestros hijos y para nosotros mismos, pero no hay tal cosa, porque muchas personas normales y corrientes a lo largo de los siglos lo han logrado en sus vidas, lo que significa que todos podemos lograrlo, si sabemos qué es lo que hay que hacer para poder convertir esos sueños en realidades.

Los educadores, los psicólogos, los neurólogos, los filósofos y muchos estudiosos han encontrado las fórmulas y las metodologías que hay que aplicar en la vida diaria para poder lograr estos sueños y convertirnos en personas exitosas y felices.

Y lo más interesante de todo esto es que, invitados por el prestigioso "Instituto de Problemas de Aprendizaje, IPA" y por su ilustre directora, la Doctora en Ciencias de la Educación Esperanza Vera Arias, vendrán a Bucaramanga 21 destacados educadores y profesionales expertos en estos temas, diez de ellos para dictar sendas "Conferencias" y los once restante para dictar "Talleres de práctica" sobre estos temas, todos los cuales se van a llevar a cabo el viernes 7 de octubre y en la mañana del sábado 8, en el "Auditorio Comuneros" de la Universidad Manuela Beltrán, en su sede de la calle de los Estudiantes Número 10-20, de Ciudadela Real de Minas.

Como un abrebocas, les cuento algunos de los temas que serán tratados por los más autorizados para hacerlo: Identificación y aplicación de apoyos educativos, Funciones neuropsicológicas en niños con dificultades de aprendizaje, Procesos de maduración cerebral, Desarrollo de operaciones mentales, Desarrollo de habilidades lingüísticas, Potencialización de la Inteligencia, Operaciones mentales superiores, Estilos de aprendizaje, Cómo implementar la motivación, Habilidades de percepción de aprendizaje, La musicoterapia y los problemas de atención y comportamiento, la Motricidad y el aprendizaje, Desórdenes y alteraciones de las funciones cerebrales, El cerebro y los procesos de pensamiento, Tratamiento molecular y nutricional para niños, y El rol de los padres de familia. Todo esto por un costo tan moderado definitivamente es un muy generoso regalo, después de inscribirse en los teléfonos 6445840 y 6441616.

Como dicen por ahí: "El que quiera más, que le piquen caña".
Publicada por
JAIME LUIS GUITIERREZ
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.

LAS MOTIVACIONES AYUDAN A FORTALECER LA INTELIGENCIA


El coeficiente intelectual puede aumentar o disminuir significativamente a lo largo de la existencia.

es un atributo genético con el que se nace y que se mantiene toda la vida.
Sin embargo, estudios recientes sobre el tema sugieren que este se parece más a otros atributos del cuerpo y la mente, como el peso corporal, el estado de ánimo, los niveles de energía o la presión sanguínea, que pueden fluctuar a lo largo de la vida.
El cociente intelectual, también denominado coeficiente intelectual o CI, consiste en una puntuación que se obtiene al efectuar a una persona unas serie de pruebas diseñadas para medir su inteligencia, y en las que se adjudica 100 como valor central de una inteligencia media.
Pues un estudio llevado a cabo por científicos del Centro Wellcome Trust de Neuroimagen de la Universidad de Londres (UCL) y el Centro para la Neurociencia Educacional, ambos en el Reino Unido, mostró, por primera vez, que el CI no es constante.
Sostienen, de hecho, que este puede elevarse o reducirse de forma significativa durante la vida adulta, aunque aún no se ha encontrado la razón fisiológica por la cual ocurre este fenómeno.
La investigación, dirigida por la profesora Cathy Price, de Wellcome Trust, concluyó que el CI, la medida estándar de la inteligencia humana, puede aumentar o disminuir significativamente durante la adolescencia, y estas variaciones se asocian a cambios en la estructura cerebral.
En el 2004, los expertos británicos estudiaron la estructura cerebral de 33 jóvenes sanos de entre 12 y 16 años, mediante imágenes de resonancia magnética, repitieron esos escáneres cerebrales en el 2008, descubrieron cambios significativos en las puntuaciones del CI registradas con cuatro años de diferencia.
Algunos de los participantes en el trabajo habían mejorado su desempeño, en relación con personas de su misma edad, en hasta 20 puntos en la escala estándar del CI, mientras que en otros, su rendimiento intelectual había caído en una proporción similar.
Estudios previos han aportado evidencias de que la estructura del cerebro también puede cambiar y adaptarse durante la adultez.
Otro trabajo de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia (EE. UU.) encontró que un CI elevado es producto de una gran inteligencia y una gran motivación, mientras que un CI bajo puede deberse a la deficiencia en alguno de esos dos factores.
Los expertos observaron que algunas personas se motivan más que otras cuando no hay nada en juego y que el CI que arrojan las pruebas de inteligencia es menor en aquellos que no hallan ningún incentivo en llevarla a cabo.
Ellos basan esta afirmación en el seguimiento de 250 personas desde su adolescencia hasta los 20 años, y en el análisis de cómo habían afectado los incentivos materiales al rendimiento de más de 2.000 participantes en estudios previos.
ADEMÁS DE LA INTELECTUAL, HAY OTRAS FORMAS DE INTELIGENCIA
Naturalista: habilidades para la observación, la reflexión y la experimentación; gustan del medio ambiente.
Interpersonal: capacidad para ponerse en el lugar del otro, de escucharlo y entenderlo.
Emocional: capacidad que tienen algunas personas para resolver problemas ligados con las emociones.
Musical: talento innato que tienen músicos, cantantes y bailarines; necesita ser estimulada.
Matemática: las personas que cuentan con este talento tienen un desarrollo marcado del hemisferio cerebral lógico. Los dueños de esta capacidad son los llamados a dedicarse a las ciencias exactas.
Intrapersonal: estas personas tienen una imagen fidedigna de lo que son; a partir de eso interpretan con facilidad lo que necesitan y quieren.
Espacial: capacidad de concebir y abstraer la realidad (o parte de ella) en tres dimensiones. Propia de ingenieros y pintores.
Sinestésica: individuos que resuelven problemas en oficios en los que el cuerpo es vital, como los deportistas, bailarines y cirujanos.
Lingüística: utiliza ambos hemisferios cerebrales. Es la capacidad de un individuo para comunicarse.
DOCUMENTO PUBLICADO POR EL PERIODICO EL TIEMPO ,DE SUMA IMPORTANCIA PARA EL PROCESO DE APRENDIZAJE.